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jueves, 15 de abril de 2010

¿Consumo Leche o No?, conferencia de Lucia Redondo Cuevas: LA OTRA CARA DE LA LECHE

ESTO ES LA LECHE ...
La comunidad científica sigue sin ponerse de acuerdo sobre la idoneidad o no de consumir leche durante toda la vida. Es uno de los eternos debates en la alimentación  por el momento hay tantas respuestas como preguntas y nadie posee la razón absoluta. La evidencia de la alergia a la leche, los numerosos casos de intolerancia a la lactosa (azúcar de la leche), y la disyuntiva del exceso de mucosidad relacionado con el consumo de lácteos en general y de leche en particular, son temas que avivan el debate sobre la idoneidad de su consumo.
A estas cuestiones se unen otras más polémicas, en muchos casos sin la evidencia suficiente como para extraer conclusiones contundentes. Las investigaciones que tratan de asociar el consumo de leche con el desarrollo de diversas patologías, entre ellas distintos tipos de cáncer -próstata, ovarios o mama-, son tan numerosas como controvertidas. También lo son las que tratan de justificar el mayor consumo de lácteos en la edad adulta para prevenir o tratar las fracturas óseas o la osteoporosis. Analizamos: ...
La leche no es imprescindible, como no lo es ningún alimento concreto. Sin embargo, la cultura que prevalece en muchos países, entre ellos España, en torno a la leche y sus derivados justifica que sea defendible su consumo racionado dentro del concepto de una dieta saludable equilibrada. Las cualidades nutritivas de este alimento, en cualquier caso, son indiscutibles. 

¿ Has pensado que no se conoce a ningún mamífero que pasado su periodo de lactancia siga tomando leche, salvo el ser humano?;  además, la leche producida por cada mamífero es específica para su cachorro, con el fin de cubrir las necesidades que él tiene, como luego veremos. Por otro lado, la forma de obtener la leche es mamándola, donde no existe contacto con ningún elemento externo, de hecho, la leche es una sustancia que se contamina y se altera con gran facilidad. Los seres humanos en la errónea creencia de que debemos tomar leche hemos alterado las leyes de la naturaleza intentado, a cualquier precio, mantener en buenas condiciones esta sustancia para poder utilizarla. Para conseguirlo se realizan diversos métodos.
Es importante, comentar sobre los métodos que se utilizan para esterilizar la leche, recordar cuál es el trato que reciben las vacas lecheras, manteniéndolas de forma permanente sujetas a ordeños mecánicos y en cuanto a la alimentación, creo que no hay mucho que añadir a lo que todos conocemos.
Es interesante recordar algunas afirmaciones hechas por investigadores del Proyecto Cornell (People 's Medical Publishing House, 1991), uno de los estudios más rigurosos y concluyentes de la historia de la investigación en materia de salud.
El proyecto Cornell-Oxford-China de Nutrición, Salud y Medio ambiente, conocido como Proyecto Cornell, se inició en 1983 con un estudio pormenorizado de los hábitos cotidianos de 6.500 habitantes de 65 provincias dispersas de la China rural.
La conclusión demostró entre otras cosas el papel desmineralizante de la leche animal en los adultos. Se comprobó que las mujeres de la China rural que no toman leche de vaca y cuyo único alimento es el arroz, los vegetales y la soja y sus derivados no padecen de osteoporosis y, cuando éstas dejan esa dieta e introducen la leche de vaca, aparecen los niveles más bajos de calcio y se incrementa la incidencia de osteoporosis.
También sabemos que la mujeres Bantú no toman leche, pero sí toman calcio procedente de fuentes vegetales, éstas tienen una media de 10 hijos durante su vida y los amamantan durante largos periodos, ya pesar de esta enorme pérdida de calcio no conocen la osteoporosis.(John Mc Dougall, MD). Se ha comprobado que las personas que toman de 3 a 5 vasos de leche diarios presentan los niveles más bajos en sangre de calcio (Dr. William Ellis).Hay varias razones que pueden explicar esto. Tomar mucha leche implica la ingesta de grandes cantidades de proteínas lácteas que producen un exceso de acidez que es compensada por el organismo con la liberación de minerales alcalinos. El “American Journal of Clinical Nutrition” afirma que el exceso de proteínas de la leche es uno de los factores más importantes en el avance de la osteoporosis. En un estudio que realizó esta misma revista y que fue editado en 1983 demostraba que hasta la edad de 65 años, las mujeres vegetarianas tuvieron un 18% de pérdida de hueso, frente alas omnívoras que tuvieron un 35% de pérdida.
Un estudio más reciente muestra que con una ingestión de 75 gramos diarios de proteína se pierde más calcio en la orina del que se absorbe de la dieta. Por otro lado, la relación calcio/fósforo de la leche de vaca no está bien proporcionada para el ser humano, pues su contenido demasiado elevado en fósforo, causa acidificación del pH sanguíneo.
El dilema del calcio:
A los 25 años de edad, el hueso deja de crecer y entre los 30 y 35 años la masa ósea comienza a decrecer. Dicho esto, hay que tener en cuenta que mantener un nivel de calcio adecuado -el pico de masa ósea, es decir, la reserva de calcio en los huesos- sirve para compensar las futuras pérdidas. No obstante, la creencia de los beneficios de consumir en mayor medida lácteos durante la madurez, en particular las mujeres, para prevenir fracturas o la osteoporosis no está justificada porque no resulta efectiva. Así se constata en el mayor estudio prospectivo a nivel mundial, el Nurses 'Health Study'.
En 1997 se publicaron en el American Journal of Public Health los resultados del análisis de 77.761 mujeres de entre 34 y 59 años elaborado durante 12 años consecutivos. El estudio examinó si la mayor ingesta de leche y/o otros alimentos ricos en calcio durante la edad adulta puede reducir el riesgo de fracturas. No encontraron pruebas que asociaran una mayor ingesta de calcio de la leche, de los lácteos o de la dieta total, con una reducción del riesgo de fractura de cadera o antebrazo.
Todo apunta a que el consumo de lácteos, a partir de cierta edad, no ayuda a fortalecer los huesos. El riesgo de fracturas o de osteoporosis es menor si se mejoran las condiciones de absorción intestinal del mineral y se eliminan los factores que producen pérdidas de calcio de los huesos. La clave parece residir en la reducción del consumo de sodio y de proteínas animales de la dieta, cuyo exceso se asocia a descalcificación ósea, por ello no me harto de recomendar el consumo aunque solo sea en el Desayuno de una buena dosis de Proteína en Polvo VEGETAL de Nutrilite junto con fruta y almendras, nueces y/o aceite de oliva virgen de primera prensada en frío; aumentar el consumo de vegetales -hortalizas de hojas verdes, frutos secos y legumbres, también ricos en calcio-, y practicar ejercicio, al fin y al cabo realizar el programa de Salud Optima.
De donde viene este producto: ....

Nutrilite

Superar la alergia: La leche, el primer alimento que el niño recibe en cantidades importantes, también es uno de los primeros antígenos (sustancia que genera anticuerpos) con los que el organismo humano entra en contacto. No es extraño que sea uno de los alimentos que más reacciones alérgicas causa en la infancia. En España, la incidencia de alergia a las proteínas de la leche de vaca en el lactante se mueve entre el 0,4% y el 1,9%.
La alergia a la leche de vaca se puede superar a edades tempranas. El niño alérgico debe seguir una dieta estricta prescindiendo de la leche de vaca, sus derivados (mantequilla, nata, yogur, queso, cuajada) y todos los productos en los que se usa como ingrediente (flan, natillas, arroz con leche, algunos caramelos). También ha de descartar los productos que incluyan entre sus ingredientes proteínas de leche de vaca, que pueden aparecer bajo diversas denominaciones (caseinato de sodio, de calcio, de potasio, de magnesio, hidrolizado proteico, caseína, suero láctico, H4511, H4512, lactoalbúmina, lactoglobulina, e incluso lactosa, que podría estar contaminada con proteínas alergénicas).
No obstante, las últimas investigaciones sostienen que la alergia a las proteínas de la leche de vaca se puede superar a edades tempranas. El comité de alergia a los alimentos de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP) propone una pauta que se ha demostrado segura. El niño recibe dosis controladas de leche de vaca que aumentan de forma progresiva (2 ml, 5 ml, 10 ml, 25 ml, 50 ml, 100 ml, y 150 ml) a intervalos de 60 minutos, y siempre bajo supervisión médica, durante 1, 2 ó 3 días. Si el menor no muestra ningún tipo de reacción clínica, se le sigue aportando proteínas lácteas a diario durante los 15 días posteriores a la prueba de tolerancia. Pasado ese tiempo, si no ha sufrido reacción alérgica, se puede considera que el niño ya tolera las proteínas de leche de vaca.
Intolerancia a la lactosa: Se trata de un trastorno generalizado en todo el mundo. Se estima que el 70% de la población mundial tiene hipolactasia o bajos niveles de lactasa, la enzima del intestino delgado capaz de digerir la lactosa. La disminución de lactasa suele darse durante la infancia, aunque también puede suceder más tarde, en la adolescencia. La tasa de pérdida de actividad de la lactasa también varía en función de la etnia. Esto explica que la intolerancia a la lactosa se manifieste aproximadamente en el 10% de la población europea, el 90% de la asiática y en más del 65% de la población africana.
La deficiencia de lactasa está determinada por la genética. El gen de la lactasa ha sido identificado de forma reciente, lo que genera expectativas para la curación en un futuro no muy lejano de este trastorno.
El Departamento de Gastroenterología de la institución Guy's and St Thomas' NHS Foundation Trust de Londres (Reino Unido) ha publicado el pasado mes de enero en la revista Alimentary Pharmacology & Therapeutics una revisión sobre numerosos estudios clínicos acerca de la intolerancia a la lactosa. La conclusión más relevante a las que ha llegado es que algunas personas con esta intolerancia -aunque no todas- pueden consumir leche y productos lácteos (en particular fermentados como el yogur y el queso) sin desarrollar los síntomas. Esto sucede cuando la ingesta de lactosa se limita a 12 gramos al día (el equivalente a 240 ml de leche) repartida a lo largo del día (cereales con leche, cortado, té con leche, u otros). No obstante, se estima que gran parte de las personas que creen ser intolerantes a la lactosa no tienen problemas para digerir tal azúcar, un indicador de que los síntomas digestivos que padecen son de otra índole, por lo que muchas personas están limitando su dieta sin que sea necesario.
¿Exceso de mucosidad? La asociación del consumo de la leche de vaca con el exceso de mucosidad o con el asma infantil sigue siendo objeto de debate. Según una revisión reciente protagonizada por la Unidad de Alergología del Departamento de Dermatología del Hospital Universitario B.W en Zurich (Suiza) y publicada en 2005 en el Journal of the American College of Nutrition, no hay pruebas firmes que expliquen el mecanismo por el que aumenta la mucosidad tras el consumo de leche o de lácteos.
Tras analizar diferentes investigaciones, los expertos vinculan a un proceso de sugestión de las personas afectadas la sensación de que el consumo de lácteos les produce mayor mucosidad. Se ha comprobado en distintos estudios que las personas que están convencidas de la asociación entre leche y mucosidad muestran más síntomas respiratorios.
Es posible que la mezcla de una emulsión, como la leche con la saliva, pueda explicar en parte esa sensación, ya que no se han encontrado cambios significativos en la función pulmonar y respiratoria antes y después de tomar leche o lácteos. Por tanto, las personas con asma o con problemas respiratorios que evitan los lácteos tendrán que compensar con otros alimentos la posible falta de nutrientes que aportan estos alimentos.
Asociaciones polémicas: Los estudios que tratan de asociar el consumo de leche con el desarrollo de diversas patologías, como cáncer de próstata, ovarios y mama, son cuantiosos y polémicos.
La intolerancia a la lactosa varía de forma notable en función de la etnia
Algunas investigaciones asocian el desarrollo de cáncer de próstata al consumo excesivo de lácteos, mientras que en otras, a pesar de no estar implicadas, se observa una asociación entre el exceso de calcio en el organismo y la mayor probabilidad de cáncer de próstata, con independencia del origen dietético del mineral (sea de leche, lácteos u otros alimentos ricos en calcio). A la luz de esta controversia, los especialistas están de acuerdo en que son necesarios más estudios epidemiológicos que ayuden a dilucidar tales cuestiones.

Mi opción personal es recomendar fervientemente el consumo de Proteína vegetal, en particular un Desayuno VIVO: 1 porción de Proteína de Soja Nutrilite + 1 o 2 piezas de Fruta + almendras, nueces o aceite de oliva virgen de primera prensada en frío (con todo ello realizar un batido), añadir un multivitamínico-multimineral (1oo% de la CDR de vitaminas y minerales)
Sustancias tóxicas: La leche puede estar contaminada por sustancias químicas, antibióticos, pesticidas, pus procedente de las mastitis tan frecuentes en la vacas ordeñadas permanentemente, además de virus, bacterias, etc. A todo esto debemos añadir las sustancias permitidas y que son incluidas en la leche, como los aditivos o las sustancias sintéticas, como la vitamina D añadida.
Contaminación: Por metales y plásticos que se produce esencialmente por el equipo utilizado en la explotación. Este equipo es el responsable de la presencia de hierro, cobre o sus aleaciones, que tienen actividad catalítica nefasta sobre las reaccíones de oxidación que se producen en la leche. Normalmente está ligado a tuberías o envases. (Hierro, cobre, plomo, cadmio, zinc, etc).
Detergentes y desinfectantes: Utilizados en la limpieza y desinfección del material que se pone en contacto con la leche, su uso está más que justificado ya que el agua por sí sola es incapaz de arrastrar los restos de materia orgánica y destruir las bacterias que contaminan las instalaciones y que pasan a la leche (formol, ácido bórico, ácido benzoico, sales alcalinas, bicromato potásico, etc).
Pesticidas y fertilizantes: Se incluyen un gran número de compuestos químicos encaminados tanto al incremento de las cosechas como a favorecer la conservación de las mismas. En este grupo se incluyen los acaricidas, nematicidas, fungicidas, rodentícidas y herbicidas. Estos compuestos químicos pueden ocasionar diversos tipos de cánceres. (DDT, dieldrin, lindano, metoxiclor, malation, aldrín, etc).
Micotoxinas: Presentes en la leche y que proceden de alimentos contaminados, dado a las vacas, por mohos y muy especialmente por Aspergíllus flavus.
Antibióticos y otros fármacos: Son empleados en el tratamiento y prevención de enfermedades infecciosas y parasitarias eliminándose por la leche y dando lugar a su contaminación. Han aparecido problemas en el hombre como consecuencia de su uso excesivo con la presencia de gérmenes patógenos resistentes. También procesos de trastornos intestinales. Estos productos durante el secado, cuando dura varias semanas, nunca deben emplearse en tiempos próximos al parto. El período de supresión de los mismos oscila alrededor de los 4 días.
"Los residuos de antibióticos en la leche están causando reacciones alérgicas en algunas personas debido a tratamientos rutinarios (zambullidas en químicos) para prevenir la hinchazón de los pezones de las vacas y programas de infusión en las fábricas lecheras." (New York Times, Marzo 1987)
"La mayoría de las fábricas usan cerca de 60 clases de tratamientos químicos para tratar la hinchazón de pezón después de cada ordeñada para reducir la propagación de mastitis (inflamación de ubres) en sus rebaños. Hay evidencia que algunos de esas zambullidas dejan residuos en la leche que pueden ser peligrosos para los humanos."(Dairy Herd Management,April 1976).
Dioxinas: Estos derivados del cloro merecen atención especial. Aparte de estar relacionados con cáncer del pulmón y los linfomas, la exposición a las dioxinas se han relacionados con la diabetes, problemas de desarrollo del niño y con desarreglos del sistema inmunológico.

ENFERMEDADES RELACIONADAS CON EL CONSUMO DE LECHE
Enfermedades coronarias: Debidas al exceso de colesterol, otras grasas, a su alto contenido en calcio o a la presencia de xantina oxidasa. Esta última solo causa problemas cuando la leche es homogenizada. Su daño se centra en las paredes de los vasos sanguíneos. El Dr. Kurt Oster, Jefe del servicio de cardiología del hospital Park City en Bridgeport, Connecticut, estudió a 75 pacientes en un periodo de casi 4 años (1971-74) que sufrían de angina de pecho (dolor de pecho relacionado con las enfermedades del corazón) y de arteriosclerosis (arterias endurecidas por placas de colesterol) .
A todos se le eliminó la leche de sus dietas y recibieron ácido fólico y vitamina C. Estas dos vitaminas combaten la acción de la xantina-oxidasa. Sus resultados fueron dramáticos. En todos los pacientes los síntomas de dolor de pecho fueron reducidos hasta el día de hoy. El Dr. Kurt Esselbacher, director del departamento de la escuela de medicina de la universidad de Harvard dice: "La leche homogenizada, debido al contenido de xantina oxidasa, es uno de las mayores causa de enfermedades coronarias en los Estados Unidos".
El consumo de las proteínas lácteas tiene una muy directa relación con la mortalidad coronaria. Los anticuerpos contra la caseína (una de las proteínas de la leche) activan el sistema plaquetario estimulando la trombogénesis. Además están relacionados con inflamación de las paredes de las arterias favoreciendo así el proceso aterosclerotico.
Se sabe que el consumo habitual de productos lácteos aumenta el colesterol malo (LDL) sin afectar el bueno (HDL). Por lo que en sí mismo ya es un factor de riesgo.
studios en Rusia han revelado que aquellos que beben tres o más vasos de leche por día tiene una probabilidad de 1.7 sufrir de enfermedades isquémicas cardíacas más que los demás Investigadores ingleses creen que hay una relación entre el endurecimiento de las arterias y un contenido excesivo de calcio en sangre.
Por otro lado la leche desnatada se asocia con las enfermedades coronarias no isquémicas en hombres mayores de 45 años y mujeres mayores de 75. Se cree que las proteínas de la leche contribuyen a la formación de la homocisteina. Este tipo de leche, la lactosa y el calcio en conjunto, con la homocisteina, parecen ser los responsables de la calcificación de las arterias.
Artritis Reumatoidea y la Osteoartritis: Los complejos antígenos-anticuerpos generados por la leche, se depositan en las articulaciones provocando su inflamación y entumecimiento. Estudios en la Universidad de Florida confirman que los síntomas se agravaban en pacientes con artritis rematoidea que consumen leche.
En un artículo publicado en la revista Scandinavian Journa/ of Rheumatogy se descubrió que cuando los pacientes ayunaban con agua, té verde, frutas y jugos de vegetales por 7-10 días, la inflamación y el dolor disminuyan significativamente. Cuando volvían a una dieta Lacto-ovo-vegetariana (incluyendo leche y huevos) todos los síntomas aparecían o se empeoraban de nuevo.
Artritis Reumatoidea Juvenil: Investigadores israelíes demostraron por primera vez en 1985 que la leche puede inducir la artritis reumatoidea juvenil. La asociación de la leche con la artritis reumatoidea del adulto ya se había demostrado pero no se había hallado ninguna asociación con la juvenil.
Anemia ferropénica: El Dr. Frank Oski, autor de más de 290 manuscritos médicos y director del departamento de pediatría de la escuela de medicina de la Universidad de Johns Hopkins dice en su libro "No bebas tu leche" (Don't Drink Your Milk!) que de un 15-20% de los niños menores de 2 años sufren de anemia por deficiencia de hierro en los Estados Unidos.
La leche, como ya hemos comentado puede ser causa de pequeños sangrados gastro-intestinales. Para que nos podamos hacer una idea, se estima que la mitad de las anemias en EEUU está relacionada al consumo de la leche y sus derivados, según el Dr. Oski.
Linfomas: Un estudio (duración 1.5 años, con unos 15.914 pacientes) basado en la Universidad de Bergen, en Noruega, observó que las personas que consumen 2 vasos de leche presentan un riesgo 3.4 veces mayor de padecer linfomas, que los que beben menos de esa cantidad. El mecanismo por el cual esto se produce todavía no esta claro, a pesar que sabemos que la leche de vaca puede transmitir el virus de la leucemia bovina. Este mismo estudio encontró una asociación, aunque débil, entre el cáncer de los riñones y de los órganos reproductivos femeninos y el consumo de leche.
Otro mecanismo totalmente independiente por lo cual se puede contraer el linfoma es a través de leche contaminada con dioxinas. En un artículo publicado en el periódico norteamericano Washington Post, dice que las personas que consumen grandes cantidades de grasa, tales como carne y productos lácteos, están 10 veces más propensos a contraer cáncer.
Asma: La leche estimula la producción excesiva de moco en las vías respiratorias. La alergia a la leche es una causa reconocida de asma. Está del todo demostrado que los niños con exceso de moco y dificultades respiratorias a los que se les retira la leche de vaca, mejoran de forma sorprendente.
Oídos, Garganta y Sinusitis: En la edición de julio/agosto de 1994, de la revista " Natural Health" se publicaron los hallazgos que relacionan a la leche con el aumento de las infecciones de los oídos y gargantas. Los estudios mostraron que las amígdalas Y las adenoides se reducían en tamaño cuando se limitaba el consumo de la leche.
Diabetes Mellitus Tipo I: Diferentes investigaciones demuestran que los lactantes alimentados con leche de vaca presentan un mayor riesgo de padecer diabetes insulinodependiente ya desde su niñez, conocida como diabetes tipo I. El problema se basa en que el sistema inmunológico del cuerpo ataca y destruye las células productoras de insulina en el páncreas, dejando a nuestro organismo incapacitado sin insulina para convertir el azúcar en energía. Un estudio de la “Revista de Medicina de Nueva Inglaterra” identifica a la leche como elemento responsable, o factor desencadenante en algunas personas genéticamente sensibles, en lo que parece ser un extraño caso de identificación errónea . Los doctores descubrieron que los diabéticos tenían unos niveles de anticuerpos, más altos de lo normal, que reaccionan con una proteína de la leche llamada suero de albúmina bovina, atacándola como invasora y destruyéndola. Por una fatal coincidencia, una sección de esta proteína es casi idéntica a una proteína de la superficie de las células productoras de insulina, por lo cual, según esta teoría, la gente sensibilizada a esta proteína también lo está a sus propias células, causando así su autodestrucción. Aunque puedan existir otros factores genéticos, medioambientales, químicos, etc. La eliminación de la leche de la dieta infantil podría disminuir dramáticamente la incidencia devastadora de este tipo de diabetes.  A pesar de que en 1996 apareció un articulo en la “Revista Oficial de la Asociación Medica Americana” (JAMA 276: 609-614) que no apoyaba esta conclusión, estudios más recientes, han vuelto a afirmar lo que muchos sospechaban.
La leche y las reacciones alérgicas: Alergia a las proteínas de la leche de vaca se ha definido como cualquier reacción adversa mediada por los mecanismos inmunológicos a una o más de las proteínas de la leche (caseína, alfa lacto-albúmina, beta lacto globulina). Este tipo de reacción no debe confundirse con la intolerancia a la lactosa de la que ya hemos hablado. La reacción puede ser inmediata, es decir en menos de 45 minutos o tardía, es decir horas o días más tarde. Muchos estudios médicos reconocen ahora la relación entre la leche y las reacciones alérgicas. La prevalecía en entre un 2-5% de la población mundial. Por otro lado se sabe que las madres que toman leche ellas misma durante el período de la lactancia, exponen a sus hijos a los mismos peligros de la leche. Las proteínas de la leche de vaca fueron encontradas en la leche materna.
El cáncer de Próstata: Un estudio (Physicians' Health Study entre 1982 y 1984) presentado en la reunión de la “American Association of Cancer Research” en San Francisco reveló, según M. Chan, epidemiólogo de la universidad de Harvard, que el consumo de mucha leche y sus derivados está asociado con un ligero incremento en el cáncer de próstata en los hombres (Oncology News). El alto contenido de calcio de la leche (a pesar de que contiene vitamina O) puede disminuir la cantidad de vitamina O (forma activa: 1,25 dihidroxi-vitamina O) del cuerpo (La vitamina O protege contra el cáncer de próstata). Otro estudio por el mismo equipo de investigadores, descubrió que los hombres que consumen grandes cantidades de productos lácteos, tienen un 70% de riesgo de contraer cáncer de próstata.
Investigadores italianos por su parte encontraron un riesgo significativo, en aquellos que beben de 1-2 vasos de leche diaria, de 1.2 mayor que los que no consumen este producto. Sin embargo si tomaban 2 o más vasos de leche al día, este riesgo aumentaba a 5.0.
Epidemiólogos del "Aviano Cancer Center" en Italia, indicaron que el consumo frecuente de leche es un factor independiente para el cáncer de próstata. Los investigadores noruegos de la universidad de Oslo, encontraron esa misma relación, es decir que la leche es un riesgo para el cáncer de la próstata. Sorprendentemente el consumo de la leche desnatada estuvo asociado con un incremento mayor del cáncer de próstata que los que consumían la leche entera.
Cáncer de los ovarios: La galactosa se ha implicado en el cáncer de ovarios. Las mujeres con esta enfermedad demuestran un mayor consumo de productos lácteos, particularmente yogurt, comparado con mujeres sin cáncer de ovarios. Las que beben más de un vaso de leche entera al día, tiene tres veces más la probabilidad de contraer cáncer del seno .que las demás. La grasa en la leche pudiera estar implicada también.
Cáncer de mamas: La leche ha sido implicada a sí misma como un agente causante del cáncer de los senos. Si a esto le añadimos la influencia que la hormona insulínica tiene, las probabilidades de tenerlo aumentan considerablemente.
Cáncer del Pulmón: Investigadores holandeses demostraron en 1989 que las personas que tomaban tres o más vasos de leche diaria tenían dos veces más probabilidad de desarrollar cáncer de pulmón que aquellos que no bebían leche. Paradójicamente, sin embargo las personas que tomaban esa misma cantidad pero de leche desnatada eran protegidas contra este mal. Investigadores de la escuela de medicina de la Universidad griega de Atenas, demostraron, en un estudio realizado con pacientes de la parte occidental de Suecia, haber encontrado una relación entre la leche y el cáncer del pulmón. Los pacientes que en el “Instituto Roswell Park Memorial Institute” bebían tres o más vasos de leche por día aumentaron en 200% su riesgo de desarrollar cáncer de pulmón comparado con aquellos que nunca tomaron la leche entera. Por otro lado se ha descubierto una relación directa en la hormona somatotropina y el cáncer del pulmón. Otro mecanismo totalmente independiente por lo cual se puede contraer cáncer del pulmón es a través de leche contaminada con dioxinas. En un artículo publicado en el periódico norteamericano Washington Post, se dice que las personas que consumen grandes cantidades de grasa, tales como carne y productos lácteos, están 10 veces más propensos a contraer cáncer que lo que antes se pensaba. Específicamente cáncer del pulmón y otros.
Cáncer de los Testículos:  Investigadores británicos descubrieron una relación entre el cáncer testicular y el consumo de leche. El riesgo encontrado fue de un 7.19 más que la población general y aumenta en un 1.39 por cada cuarto de leche adicional que se consuma.
Cáncer del páncreas: Investigadores de la Universidad de Harvard, encontraron una relación positiva y fuerte entre el cáncer del páncreas y el consumo de leche, huevos y carne.
Cáncer del Estómago: Investigadores del “Instituto Nacional de Salud Publica” en Morelos, México, encontraron un aumento significativo del riesgo de contraer cáncer del estómago en pacientes que consumían productos lácteos. Para los que consumían carne, el riesgo se triplicaba.
Estreñimiento: La leche es una muy conocida causa de estreñimiento en ancianos y niños. La eliminación de la leche de sus dietas y la añadidura de vegetales y fibras resolvió sus problemas
Fístula y fisura anal: La alergia a la proteína de la leche de cabra se ha asociado con Fisura y fístula anal. El estreñimiento crónico y las lesiones perianales se han asociado a la intolerancia a la leche de vaca.
Síndrome de mala absorción: Investigadores de la “Universidad de Helsinki” en Finlandia, notaron la relación entre las proteínas de la leche y el daño a la mucosa intestinal. Esta daño es el responsable del síndrome de la mala absorción que se caracteriza por diarrea crónicas, vómitos y retardo del crecimiento.
Sangrado Gastro-lntestinal: El sangrado gastro-intestinal secundario a la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca en niños, ha sido adecuadamente documentado. Tan serio es el sangrado, que se le coloca como una de las causas más comunes en infantes de anemia.
Dolores abdominales sin intolerancia a la lactosa: Hay una estrecha correlación entre la indigestión ala lactosa, la intolerancia a lactosa y la intolerancia a la leche.
Colon Irritable (colon espástico): El consumo de leche también se ha asociado al desarrollo de síndrome de colon irritable.
Ulceras Pépticas: En el pasado se aconsejaba a tomar leche a personas que padecían de males estomacales, en especial de ulceras. En la actualidad esa practica se desaconseja por considerarse peligrosa. La leche y sus derivados agravan todos los síntomas. El alivio temporal que se siente (esto se debe a varios factores, entre ellos si la leche se tomaba fría, la temperatura del liquido era lo que traía alivio temporal, por otro lado se sabe que las ulceras duodenales se alivian temporalmente con la ingestión de alimentos).
Enfermedad de Crohn: El Doctor John Hermon-Taylor, director del departamento de cirugía de la escuela de medicina del Hospital St. George, el cual ha estudiado la enfermedad de Crohn en los últimos 20 años dice que el Mycobacterium avium subespecie para tuberculosis (MAP) es el microorganismo asociado con esta enfermedad y que se pasa a través de la leche. La pasteurización no mata a esta bacteria. En un estudio de los envases para la leche hecho en 1990 y 1994, el doctor Hermon encontró que el 7% estaban contaminadas con MAP.
Colitis Ulcerativa: El consumo de leche también se ha asociado a la colitis ulcerativa
Autismo: Investigadores italianos han descubierto que los síntomas neurológicos de los pacientes autistas empeoraban cuando consumían leche y trigo. Se cree que los péptidos de la leche pudieran tener un efecto tóxico en el sistema nervioso central al interferir con los neurotransmisores. En sus investigaciones, estos doctores de la Universidad de Roma, notaron una mejoría marcada en la conducta de estos pacientes después de un periodo de 8 semanas. En sus sangres se encontraban altas niveles de anticuerpos contra la caseína, la lacto- albúmina y la beta-Iacto-globulina.
Migraña: A un grupo de pacientes que padecía migraña se les eliminó la leche de sus dietas. Esto ocasionó una disminución significativa de sus síntomas.
Esclerosis múltiple: Investigadores de la “Universidad de Michigan”, en los Estados Unidos, están conduciendo actualmente extensos estudios acerca de los factores asociados con la esclerosis múltiple. Ellos han encontrado una distribución de estos casos, geográficamente hablando. Hasta ahora no la han podido asociar con nivel económico, educacional o con los servicios cuidados médicos. El único eslabón que han notado es entre la esclerosis múltiple y la cantidad de consumo de leche.
Cataratas: Hay una creciente evidencia sobre la relación entre el consumo de leche y las cataratas. De acuerdo a estudios científicos, las poblaciones humanas que consumen grandes cantidades de productos lácteos tienen una mayor incidencia de cataratas que aquellos que evitan estos productos. Este defecto se ha relacionado con la lactosa y la galactosa, ambas azúcares de los productos lácteos. Esta relación es más común en las mujeres que en los hombres. El tipo más frecuentemente hallado es la catarata cortical.
La fatiga crónica: Un estudio realizado en Rochester, New York, en 1991, demostró un riesgo relativo para adquirir el síndrome de fatiga crónica de 44.3, en niños que bebían leche cruda.
Disturbios del Sueño: Estudios realizados en la “Universidad Free de Bruselas”, durante los años de 1986-88 confirmaron la relación entre el consumo de la leche y los disturbios del sueño en los niños. Este y otros estudios han demostrado una relación entre la alergia a la leche y los disturbios en el dormir. Todos los síntomas mejoraban cuando se excluía la leche y se empeoraban cuando era de vuelta introducida. Tiempo promedio para notar la mejoría: cinco semanas. La agitación que manifestaban estos niños también mejoró.
Otras reacciones de la leche:
Acidosis láctica severa asociada a la alergia a la leche de vaca.
Aumento del riesgo de Preeclampsia en mujeres sensibles.
Dificultad de aprendizaje en los niños.
Infertilidad en las mujeres.


La otra cara de la leche
Lucía Redondo Cuevas, hija de la afamada Olga Cuevas (gran Nutricionista)

Nacida en León, Diplomada en Dietética y nutrición humana por la Univers... idad de Barcelona.
Desde siempre y, sobre todo, tras los estudios universitarios, se decantó por otra visión de la alimentación; la que nos transmite la naturaleza con el sentido común. Tiene estudios de Naturopatía, Dietética naturista y oriental y Medicina tradicional china.
Actualmente, profesora del ciclo formativo de Dietética en la línea naturista del Instituto de Formación Profesional Roger de Llúria, en Barcelona. Además, es la coordinadora de los estudios online del mismo Instituto.
En esta conferencia la Sra. Lucia Redondo nos explicará todo lo que tiene que ver con la leche y sus propiedades en nuestro organismo.







Gracias por tu lectura, y sobre todo acuérdate de recomendar y comentar



4 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya tela cn la leche, impresionante el estudio. Gracias

Anónimo dijo...

Impactante, que mala leccccccche

Anónimo dijo...

Yo por eso bebo más cerveza

Anónimo dijo...

Recomendarías el uso de leche de soja.

Hola Geni@, tu que opinas ...

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